Lo que fuere sonará.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Lo dicho, dicho está.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Aquí el más tonto hace relojes.
Por el rastro se da con la liebre.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
No falta de que reirse.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Arena y cal encubren mucho mal.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Una palabra deja caer una casa.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Haz el bien y olvídalo.
La risa va por barrios.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Pa'trás como las del marrano.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Comer uva y cagar racimo.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Hacer de necesidad virtud.
El mal trago pasarlo pronto.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Febrerillo, mes loquillo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Donde comen dos comen tres.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
En todas partes se cuecen habas.