Un yerro, padre es de ciento.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Este batea y corre para tercera.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Pereza, llave de pobreza.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Quien roba una vez, roba diez.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
No se hablar, y me mandas predicar.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Aún queda el rabo por desollar.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
La mala costurera, larga la hebra.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Ítem de lista viñeteada
Una respuesta amable mitiga la ira.
Dar la última mano.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El ruin calzado sube a los cascos.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Ley puesta, trampa hecha.
La práctica hace al maestro.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.