Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
No juzgues el barco desde tierra
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Hace un frío que se hielan las palabras.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Salvarse por los pelos.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Artero, artero, más non buen caballero.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
De airado a loco va muy poco.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Malo es callar cuando conviene hablar.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
La lengua queda y los ojos listos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Dos no riñen si uno no quiere.
La leña torcida da fuego recto.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Más vale callar que con borrico hablar.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Casarse bajo el palo de la escoba
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.