La nuera barre para que la suegra no ladre.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
De buena casa, buena brasa.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Dinero de canto, se va rodando.
Corta despacio, que hay poco paño.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El hombre apercibido medio combatido.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Ya me cansé de descansar.
Hoy arreboles, mañana soles.
Tumbando y capado.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Hacer de su capa un sayo.
Escoba nueva, barre bien.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Detenerse después de probar un poco algo.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Ante la duda, abstente.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
El juego destruye más que el fuego.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Abril, uno bueno entre mil.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Cartas cantan.
Chica centella gran fuego engendra.
Juicios tengas, y los ganes.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Bocadito regular, que se pueda rodear.