Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
El que es perico donde quiera es verde.
Los amores se van, los dolores se quedan.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
La vejez mal deseado es.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Dar de comer al diablo.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
La crianza es buena los trece meses del año
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
El saber no ocupa lugar.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Otro gallo le cantara.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Entender lo bello significa poseerlo
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Caer para levantarse, no es caer.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El amor es una hierba espontánea
Es gusano de la misma guayaba.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Es más feo que carro visto por debajo.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Mujer casada, casa quiere.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.