Paga el puerco lo que hizo el perro.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Quien da para recibir no da nada
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El joven armado y el viejo arrugado.
Irse con la soga entre los cachos.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Quien no canea, calvea.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Con las buenas palabras nadie come.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Idos y muertos es lo mesmo.
el fracaso es la madre del éxito.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
El sueño es alimento de los pobres.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Llámame gorrión y échame trigo.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
La mano perezosa, pobre es.
El enano ve gigantes por todas partes.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
La gota que derramó el vaso de agua.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Las penas no matan, pero rematan.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.