El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
De solo aire no vive nadie.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
A gato viejo, rata tierna.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Negar que negarás, que en Aragón estás.
De los muertos no se hable sino bien.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Al enemigo, ni agua.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Dios da las nueces, pero no las parte.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Nadie apalea a un perro muerto.
Atrás viene quien las endereza.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Los dioses ayudan al que trabaja
Más vale prevenir que curar.
En carrera larga hay desquite.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
El amor habla incluso con los labios cerrados
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
La Luna no es pan de horno
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
La calle es camino de todas partes.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Saber uno los bueyes con que ara.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Pan ajeno, caro cuesta.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
La mejor suegra, la muerta.