A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Más vale prevenir que curar.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Atrás viene quien las endereza.
Los dioses ayudan al que trabaja
Nunca segundas partes fueron buenas.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
En carrera larga hay desquite.
La calle es camino de todas partes.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La Luna no es pan de horno
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Saber uno los bueyes con que ara.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La mejor suegra, la muerta.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Pan ajeno, caro cuesta.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Bien urde quien bien trama.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Necio que calla por sabio que pasa.
Bella por fuera, triste por dentro
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.