Persevera y triunfarás.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Las buenas labores honran a los labradores.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Buena vida, arrugas tiene.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
No hay más chinche que la manta llena.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Más barato es cuidar que edificar.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Hablar con lengua de plata.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Quien se casa, mal lo pasa.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
De solo aire no vive nadie.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Con tontos, ni a coger hongos.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Araña de día, carta o alegría.