Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Un pie calzado y otro descalzo
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Buenas cartas a veces pierden.
Al último siempre le muerde el perro.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
A malos ratos, buenos tragos.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Madurar viche.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Allega, allegador, para buen derramador.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.