Dime con quién andas y te diré quién eres.
No se hablar, y me mandas predicar.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Dame pan y dime tonto.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.