Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Errando errando, se va acercando.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
De joven maromero y de viejo payaso.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Caridad y amor no quieren tambor.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El de las piedras hace pan.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El borracho fino, después del dulce, vino.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Este navega con banderita de pendejo.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Al loco y al toro, dale corro.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El buen enero, frío y seco.
Fía poco y en muy pocos.