Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
No hay sustituto para la experiencia.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
El corazón no habla, pero adivina.
El que es culpable puede reincidir.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
El buey manso mató al amo.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Faldas largas, algo ocultan.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Cali es cali y lo demás es loma.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cada burro apechuga con su carga.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Llamame tonto y dame pan.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
El cerdo siempre busca el fango.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Por su pico, se pierde el pajarico.