A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
En ningún apostolado falta un judas.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.