Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Dádivas quebrantan peñas.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Buey viejo asienta bien el paso.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
El amor es como el agua que no se seca.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Bollo de monja, costal de trigo.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Abogacía que no zorrocía.
Lo imposible, en vano se pide.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Donde hay carne, hay hermosura.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Más vale sudar que estornudar.
Quien tiene dineros, compra panderos.
El santo ausente, vela no tiene.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Untar la carreta para que no chirrié.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Camino malo se anda ligero.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.