No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Este navega con banderita de pendejo.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Obra común obra de ningún.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Tienes más cara que un saco perras.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
El buen enero, frío y seco.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
A cena de vino, desayuno de agua.
Aterriza que no hay tocón.
No dar su brazo a torcer.
Buena madera, buen oficial espera.
Fía poco y en muy pocos.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Pereza, llave de pobreza.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Agrada, quien manda.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
A falta de trigo, venga centeno.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Quien tuvo, retuvo.