Agua, como buey; y el vino, como rey.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.