No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Trabaja y no comerás paja.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Después de la victoria, aprieta el casco.
El que calla, otorga.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
No es lo mismo ser que haber sido.
La fantasía es más veloz que el viento
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Confesión hecha, penitencia espera.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Dios da, nunca vende.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
A buena mujer, poco freno basta.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Beso, queso y vino espeso.
De los escarmentados nacen los avisados.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
A buena confesión, mala penitencia.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Más verga que el Trica programando.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Todo gran amor no es posible sin pena.