Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.