Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Sin viento no hay oleaje.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Estoy como gallo en corral ajeno
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Caras vemos, corazones no sabemos.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Chancho limpio nunca engorda.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
El que no corre, vuela.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Los bienes son para remediar los males.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
A cada santo le llega su día.
El mundo es de los audaces.
¡En San Antonio, rayos y truenos!