Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El mundo está vuelto al revés
Amigo viejo y casa nueva
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Favores harás, y te arrepentirás.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Un pie calzado y otro descalzo
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Inflama más la comida que las musas
Es de sabios cambiar de mujer.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
El que es perico donde quiera es verde.
Quien cae no tiene amigos.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
No dejar títere con cabeza.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
En abril, va la vieja a veril.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Qué pacaya te echaste encima!
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Agrandado como alpargata de pichi.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.