Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Vale más rodear que mal andar.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
A caballo comedor, cabestro corto.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
A cautela, cautela y media.
Al mal tiempo, buen paraguas.
A mala lluvia, buen paraguas.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cuando dude, no saludes.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
El que primero llega, ése la calza.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Del agua mansa no fíes nada.
Donde aprietan, no chorrea.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.