Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
No busques donde no hay.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
La ruana no es para el primer aguacero
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
A buen puerto vas por agua.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A consejo ido, consejo venido.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Barájamela más despacio.
Calle mojada, caja cerrada.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Date prisa lentamente.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
El que mucho corre, pronto para.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
En guerra avisada no muere gente.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.