El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Cambiar de opinión es de sabios.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Mira antes de saltar.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Emborrachar la perdíz
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Amor con casada, vida arriesgada.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Las acciones revelan las pasiones
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Lo barato cuesta caro
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El necio dispara pronto sus dardos.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Casa vieja todo es goteras.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Refranes viejos son verdaderos.
Lo prometido es deuda.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Cada ollero alaba su puchero.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.