Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Enero desaloja las camas
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Ofrecer el oro y el moro.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
La justicia cojea, pero llega.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Buena es la linde entre hermanos.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Con solo honra no se pone olla.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Malo es quien es bueno por interés.
Para prosperar, vender y comprar.
Corta despacio, que hay poco paño.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Juego y bebida, casa perdida.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
No hay gato que no tenga uñas.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Aramos, dijo la mosca al buey.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Dos perros pueden matar a un león.
La vida pende de un hilo.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Nada puede decirse, que no se haya dicho.