Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Todo mono sabe en que palo trepa.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Tres estornudos, resfriado seguro.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Querer sanar es media salud.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Las cosas lo que parecen.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Poco y en paz, mucho se me haz.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Mudarse por mejorarse.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La barriga llena da poca pena.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
No falta de que reirse.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
O comer en plata, o morir ahorcado.