En tierra de abrojos, abre los ojos.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Entre más apuro menos prisa.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Guardas bien y no sabes para quien.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Guardia viejo no cae en gancho.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Hay que dar el todo por el todo.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Hay que poner tierra de por medio.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Haz mal y guárdate.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
Ir por los extremos no es de discretos.
Jugar bien sus cartas.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Jugar la última carta.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.