A buen amigo buen abrigo.
Lo cortes, no quita lo valiente.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
La justicia tiene un largo brazo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Los pensamientos no pagan peaje
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
No hay dicha, sino diligencia.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El triunfo de los crueles es breve
Dos capitanes hunden el barco.
Quien calla otorga
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
La fuerza no es un remedio
Quien teme la muerte no goza la vida.
A veces perdiendo se gana.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Quien roba una vez, roba diez.
Cojo con miedo, corre ligero.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Hacer de necesidad virtud.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Esquílalas pero no las desuelles
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
La virtud es de poco sueño.
A buey viejo, no se le saca paso.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Quien tenga tiempo que no espere
Quien no sabe, no vale nada.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.