Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Mientras puedes estar sentado, no estés levantado.
Mira que no está el horno para bollos.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Mucho apretar, listo aflojar.
Mucho ojo, que la vista erro.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Ni llueca eches que pollos saques.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Ni tanto ni tan calvo.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
No apruebes hasta que pruebes.
No arrugues si no vas a planchar.
No calientes horno para que cueza otro.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
No cantes victoria antes de tiempo.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
No cortes el árbol que te da sombra.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
No dejes camino por vereda.
No dejes camino viejo por camino nuevo.