Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Ahora adulador, mañana traidor.
Como pecas, pagas.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Quien sabe, sabe.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Rectificar es de sabios.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
La paciencia es la llave del paraíso.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Con buenos modos se consigue todo
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Ya que no eres casto, sé cauto.
Se sincero y honesto siempre.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Antes de hablar, pensar.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Un muerto hablando de un ahorcao.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Se las sabe por libro
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.