La sierra, con nieve es buena.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Cada día tiene su refrán y su afán.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
El fraile, la horca en el aire.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
La libertad vale más que el oro
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Vencer no es vergonzoso
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Desee bien, sea bueno.
La intención es lo que vale.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
El tiempo es el mejor consejero
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Que no te den gato, por liebre.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Más vale poco que nada.
A confesión de parte relevo de prueba.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
No hay que reírse de la felicidad
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
No gastes pólvora en gallinazos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
La cortesía exige reciprocidad.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente