El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El gato escaldado, del agua fría corre.
El más avisado cae.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El que anda en silencio, cazar espera.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
El que camina, no estorba.
El que corre mucho, atrás se halla.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que está en pié, mire no caiga.
El que guarda siempre encuentra.
El que mucho abarca, poco acaba.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
El que no cae, resbala.
El que no mira adelante, atrás se queda.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
El que ríe el último, ríe mejor.
El que tiene capa, escapa.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El río, por donde suena se vadea.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
En almoneda, ten la boca queda.
En cada tiempo, su tiento.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
En camino largo, corto el paso.
En carrera larga no se pisa base.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.