El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Qué satisfacción estar enamorado
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
La lujuria nunca duerme.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Quien aprisa asa, quemado come.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Joya es la fama para bien guardarla.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
A todo coche, le llega su sábado.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Más vale un hoy que diez mañanas.
En la cancha se ven los gallos.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Un buen plan al que se llega pronto y se aplica vigorosamente es mejor que un plan perfecto al que se llega tarde y se ejecuta mal.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Las pulseras de metal suenan si son dos.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
La más cauta es tenida por más casta.