Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Bolsa llena, quita las penas.
La ocasión es la madre de la tentación.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Quien lo hereda no lo hurta.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Saber es poder.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Marido rico y necio no tiene precio.
Vísteme despacio que tengo prisa.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Pan a hartura y vino a mesura.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Las armas las cargan el diablo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
La lengua unta y el diente pincha
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).