Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Esto es pan para tu matate.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Perro que ladra no muerde.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
A gran pecado, gran misericordia.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
El que ríe el último, ríe dos veces.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Porfía mata venado, que no venablo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.