La experiencia es a veces dolencia.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
El vino comerlo, y no beberlo.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Para todos hay un cementerio.
De dientes pa'fuera.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
La letra mata, su sentido sana.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Hacienda de pluma, poco dura.
Hombre casado, burro domado.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Un canasta usada ya no es bonita.
El gandul es un cadáver con apetito.
De perdidos, al río.
A buen bosque vas por leña.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Ruin amigo no vale un higo.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Inútil como bocina de avión.
Las desgracias no vienen solas.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Campo florido, campo perdido.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.