Haz el bien y olvídalo.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Sé osado y serás afortunado.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Una van de cal y otra van de arena.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Agua vertida, mujer parida.
El papel que se rompa él.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Real ahorrado, real ganado.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Camino malo, pásalo pronto.
Pa'trás como las del marrano.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Las horas amargas, son mucho más largas.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
La esperanza no llena la panza.
Lo bueno dura poco.
El pobre es un extranjero en su país.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
De la esperanza vive el cautivo.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Es más seguro ser temido que ser amado
El arado rabudo, el arador, barbudo.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Baila más que un trompo.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Su ladrido es peor que un mordisco
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo