Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
En toda casa hay muchas mudanzas.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
La hacienda, el dueño la atienda.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Intimidades, solo en las mocedades.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Poco dinero, poco sermón.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
A cada puerta, su dueña.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Burgáles, mala res.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
En casa del músico, todos saben cantar.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
No hay madre como la de uno mismo.
El perro que raspa,no muerde.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.