No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Quien nada hace, nada teme.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Mal hace quien nada hace.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
La vida no es senda de rosas.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
No hay duelo sin consuelo.
La esperanza mantiene.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
La flor no se conserva roja cien días.
Todo lo que no se da, se pierde.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Entre pillos anda el juego.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Poco y entre zarzas.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.