La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Lo imposible, en vano se pide.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
A hierro caliente, batir de repente.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
La libertad es un pan bien cocido
La desgracia de un loco es dar con otro.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Pan y vino y carne, a secas.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Una obra mala, con una buena se paga.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
El que manda, manda.
El buen libro de las penas es alivio.
Donde hay pelito, no hay delito
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
A bien obrar, bien pagar.
Los sordos no oyen, pero componen.
Jurar como carretero.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
A misa, no se va con prisa.