Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
La flor caída no vuelve a la planta
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Una alegría esparce cien pesares.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.