La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Ver y no tocar, se llama respetar.
El arbolito desde chiquito.
A cada día su pesar y su esperanza.
Con pan, hasta las sopas.
Su ladrido es peor que un mordisco
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Los frailes en jubón, hombres son.
No son malos tiempos, es malo el hombre
El buen hijo a su casa vuelve.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Quien mucho duerme jornada pierde.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El que del campo viene, cenar quiere.
El sueño es hermano de la muerte.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.