Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
No creó Dios al burro para músico.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo