Reflexionar tres veces antes de obrar.
Al endeble todos se le atreven.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Loquillo y los Trogloditas.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Agua en Marzo, hierbazo.
Mal largo, muerte al cabo.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Las cosas de palacio van despacio.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
El que nada duda, nada sabe.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Más vale tender la mano que el cuello.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Le dijo la sartén al cazo.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Nadie se meta donde no le llaman.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Una deuda, veinte engendra.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Amigo lejos, amigo muerto.