Las desgracias tienen los oídos sensibles
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
En casa llena el loco no se apena.
Las aguas quietas, corren profundas.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
En Mayo regresa el rebaño.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Al potro y al niño, con cariño.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Más feliz que marica con dos culos.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
No necesito niguas para ser tishudo.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Oveja de todos, cómenla lobos.