A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
A cada puerta, su dueña.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El buen vino resucita al peregrino.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Éramos pocos y parió la abuela.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Sacar los trapos al sol.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Matar pulgas a balazos.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
El temor modifica tu conducta.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Faldas largas, algo ocultan.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Chico bache y grande caída.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Tranquilidad viene de tranca.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Ni raja, ni presta el hacha.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Hay ropa tendida.
Que dulce queda la mano al que da.