Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Agua estantía, renacuajos de día.
El que no arriesga, no pasa el río.
Reza, pero no dejes de remar.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A caballo nuevo jinete viejo.
Ruego de Rey, mandato es.
Para que quiere cama el que no duerme.
Si un árbol cae, plantas otro.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Para prosperar, madrugar.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Hay ojos que de legañas se enamoran.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Corre más una loca en chanclas.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Al endeble todos se le atreven.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Amigo lejos, amigo muerto.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Antes de que acabes, no te alabes.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
A tres azadonadas, sacar agua.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.