A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Vicio no castigado crece desatado
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Mudarse por mejorarse.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El sueño es hermano de la muerte.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Una abeja vale más que mil moscas
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Los pensamientos no tienen fronteras
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Guardas bien y no sabes para quien.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Se goza más amando que siendo amado
De algo murió mi abuela.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
De casa del abad, comer y llevar.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El agua fría es de abajo hacia arriba.