Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Alcanza, quien no cansa.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Ama como el lobo ama a la oveja
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El oficio hace maestro.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Toda demasía enfada y hastía.
Dicen que la educación se mama.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Hay que dejar ir al mundo como va
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Mal se cuece olla que no se remece.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Chicharra que canta, calor adelanta.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
El verano muere siempre ahogado
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
A barriga llena, corazón contento.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Más ordinario que una monja en guayos.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.