Ocio, ni para descansar.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Agua, agua, que se quema la fragua.
A gran seca, gran mojada.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
La belleza es un reino que dura poco
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Las palabras no cuestan plata.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
La lujuria nunca duerme.
Entre bueyes no hay cornadas.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Más vale oler a asno que a muerto.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Volver a inventar la rueda.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
La vida da muchas vueltas.
Enero mes torrendero.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A feria vayas que más valgas.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Cual el año, tal el jarro.