En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Pan ajeno nunca es tierno.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Esperanza que consuela, que no muera.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Marido celoso, viejo mañoso.
El agua en invierno duerme sola.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El tiempo no pasa en balde.
La suerte y la muerte no escogen.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Alegría, belleza cría.
Abril, lluvias mil.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Matar dos pájaros con una piedra.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A grandes males, grandes enfermos.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Razón y cuenta, amistad sustenta.