Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Los burros prefieren la paja al oro.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Los dioses ayudan al que trabaja
Dineros en manga, tanto vino como agua.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
El amor enseña a los asnos a bailar
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
La pasión embellece lo feo
El temor modifica tu conducta.
Leer entre renglones.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Hablar poquito, y mear clarito.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Canción de la transición.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
De la risa al duelo un pelo.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Llaga incurable, vida miserable.