Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Ítem de lista viñeteada
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Yerro es ir de caza sin perro.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Los amantes que se pelean, se adoran
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Más vale odiado que olvidado.
Jurar como carretero.
Callar como puta tuerta.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
De mala sangre, malas morcillas.
Al amigo con su vicio.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Hacer pinitos.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Escatimar y dar a putas.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Detenerse después de probar un poco algo.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Acarrear leña para apagar un incendio.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Amigo que no da, poco me importa ya.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Escucha el viento... que inspira
Al estudiante, el tabaco no le falte.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
El amor hace salir alas
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.